martes, 21 de enero de 2014

BATMAN: AÑO UNO



El 27 de Mayo de 1939, Bob Kane y Bill Finger presentaban en la mítica cabecera Detective Comics a Batman, un oscuro superhéroe que, con el paso de los años, se acabaría convirtiendo en uno de los personajes de cómics que más repercusión tendrían en la cultura popular. Pero, a pesar de que debutó a finales de la década de los 30, no sería hasta cerca de 50 años más tarde, en 1987, cuando se publicase la obra que recogía sus orígenes de forma definitiva. Así, tras narrar el ocaso del personaje en Batman: El regreso del Caballero Oscuro,  Frank Miller, junto a David Mazzucchelli (con quien ya colaboró en Daredevil: Born Again), nos narraba los orígenes de Batman en la miniserie de 4 números titulada Batman: Año Uno.

Tal como su nombre indica, la historia nos hace viajar en el tiempo hasta una época en la que la sombra del Caballero Oscuro aún no vigilaba las calles de Gotham, arrancando la trama justo en el momento en el que el aún teniente James Gordon llegaba a una ciudad que ya se había cobrado su fama de corrupta. A pesar de esto, Gordon emprenderá su labor dispuesto a limpiar la ciudad cueste lo que cueste, encontrando su principal obstáculo en el propio cuerpo de policía. Desde el comisario, hasta su compañero de patrulla… todos pactan con los traficantes, aceptan sobornos e ignoran las inoportunas desapariciones de testigos. Una ciudad sucia que no está dispuesta a limpiarse.

Pero, mientras que James llega a Gotham para comenzar lo que parece una infructuosa lucha contra el crimen, otro hombre también regresa a la ciudad que, antaño, fue el hogar de su familia. Tras varios años viajando por el mundo y aprendiendo diferentes técnicas de luchas y artes marciales, Bruce Wayne vuelve a la ciudad que vio morir a sus padres preparado para vengar sus muertes.

Así, mientras Gordon lucha contra la corrupción desde su puesto de teniente, Bruce Wayne comenzará a sembrar el pánico entre los criminales desde los bajos fondos de la ciudad forjando la leyenda de Batman.

"Señoras, caballeros... Han comido bien. Se han alimentado de la riqueza de Gotham. De su espíritu. Su banquete llega a su fin. A partir de ahora... Nadie está a salvo." Batman en Batman: Año Uno

Esta es la trama que usa Frank Miller para una historia que no solo ha logrado catalogarse como una de las mejores del personaje, sino también como una de las obras cumbre del noveno arte. El guionista de Maryland recopila toda la esencia del Caballero Oscuro en una brillante trama que, curiosamente, ni centra su protagonismo en él ni narra una historia típica del mismo.


Y cuando decimos que no centra todo el protagonismo en él, nos referimos al otro gran protagonista del cómic, James Gordon. A pesar de que la presencia de Batman se sentirá durante toda la historia, el auténtico centro y eje motor de la trama es Gordon. Frank Miller define a la perfección al personaje dándole voz propia y lo convierte en el perfecto punto de vista desde el que explorar los cimientos de Gotham y mostrarnos cómo se va forjando la figura del justiciero que, a pesar de contribuir a la causa del teniente, es perseguido por la ley.

Pero Gordon no es el único protagonista del cómic, pues el otro foco de la historia es Bruce Wayne y la creación de su alter-ego. En Batman: Año Uno, tal como comentábamos antes, Frank Miller abandona la típica historia superheróica para centrar la atención en Bruce Wayne: la primera toma de contacto con el crimen de su ciudad tras el regreso de su viaje y su búsqueda para convertirse en esa imagen con la que aterrar a los criminales.

Un factor con el que Miller determinará la calidad de la obra son los cuadros de texto en los que deja presentes los pensamientos de Gordon y Wayne, dándole mediante esta técnica cierto dramatismo literario a la obra. Además, con esto logra recoger mejor los carácteres de los personajes, ya que el guionista no se limita a desarrollar magistralmente la trama principal, pues también, sobre todo con Gordon, reflejará en la obra parte de la vida personal de sus protagonistas.

Por otro lado, Gordon y Wayne no serán los únicos que aparezcan en la obra, pues también pasarán por sus páginas el fiscal Harvey Dent y Selina Kyle, de quienes también mostrará brevemente sus inicios.

¿Y qué decir del genial trabajo de David Mazzucchelli? El dibujante sumerge al lector en la trama mediante una genial ambientación en la que destaca su inteligente uso de las sombras. El resultado de su trabajo es un arte maduro y oscuro que encaje a la perfección con el guion de Frank Miller. Mención especial se merece Richmond Lewis, quien sabe perfectamente cómo dar  color a las viñetas de Mazzucchelli para que luzcan de la mejor manera posible.



Actualmente, la obra se encuentra publicada por ECC Ediciones. Esta lujosa edición que cuenta con 152 páginas por 16,50 €, contiene los 4 números que ocupa la serie y diversos materiales extras como un epílogo de Frank Miller o diversos bocetos de David Mazzucchelli.  

Conclusión: Batman: Año Uno es, sino la mejor, una de las mejores historias protagonizada por el personaje con la que revisar sus orígenes de la mano del brillante guion de Frank Miller y los igualmente geniales dibujos de David Mazzucchelli.


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