En 2010, una gran multitud de lectores de cómics lamentaban que el guionista Brian K. Vaughan abandonase el medio para centrarse en su carrera como escritor de cine y televisión. Este dejaba tras de sí una reguero premios Eisner conseguidos gracias a series de la talla de Y, el último hombre, Ex Machina o Runaways, colecciones que lo consagraban como uno de los mejores autores que había en el momento. Pero su retiro del medio no fue precisamente extenso, pues al año siguiente, durante la Comic Con de San Diego, anunciaba que regresaba al noveno arte para presentarnos una historia que únicamente tenía cabida en las viñetas. Lógicamente, hablaba de Saga.
La historia nos ubica en una galaxia que está siendo arrasada por una guerra tan antigua que nadie recuerda sus inicios. Protagonizando el conflicto el planeta Terrada y su luna Guirnalda, Alana y Marko son dos soldados de respectivos reinos destinados a la batalla en el planeta Grieta que deciden dejar de lado sus diferencias para iniciar juntos la gran aventura que supone formar una familia.
Así comienza la aventura, justo en el momento en que Alana está a punto de traer al mundo a la hija de la joven pareja. Pero este acto de amor y tolerancia será entendido por sus respectivos reinos como una ofensa y acto de desafío, por lo que la pareja deberá huir del planeta evitando a los ejércitos y cazarrecompensas que buscan llevarlos ante sus respectivos gobiernos.



