Llegaba
el siglo XXI, y la Casa de las Ideas planeaba dar el salto a la nueva era de la
forma más rompedora posible. Bajo el sello Ultimate, Marvel planeó adaptar su
universo al nuevo siglo, interpretando cómo habrían sido sus aventuras si
personajes como Spider-Man o Lobezno hubieran comenzado sus andaduras en el 2000. Pero este borrón y cuenta nueva no solo respondía a su interés en
actualizar su universo, sino también a otro mucho más económico, y es que fue
en dicho inicio de siglo cuando comenzó a producirse el asalto a la cartelera
por parte de los filmes superheróicos. En previsión del aluvión de nuevos
lectores que ocasionarían películas como el Spider-Man de Raimi o los X-Men de
Singer, Marvel debía evitar las décadas de historias que arrastraba cada
personaje o grupo. Y no solo eso, sino que también debían mostrar unos personajes que
los nuevos comiqueros relacionasen con lo que habían visto en la gran pantalla.
El
primer paso del proyecto Ultimate fue Ultimate Spider-Man, una serie guionizada
por Brian Michael Bendis y dibujada por Mark Bagley que supuso todo un éxito
editorial. Pero si de verdad querían actualizar todo su universo, no podían limitarse
al Hombre Araña, por lo que a este le siguió la Patrulla-X, otro de los grandes
baluartes de la Casa de las Ideas. En un principio, Marvel quiso apostar sobre
seguro con la serie otorgándole los guiones de los mutantes a Bendis y los dibujos a Salvador
Larroca, pero Bendis no logró conectar con los personajes, y Larroca acabó
enredándose en otros proyectos. Así, finalmente, la versión definitiva de los
X-Men fue a parar Mark Millar, quien ya se había forjado un nombre en la
industria con obras como Authority o Superman: Hijo Rojo y que ahora se
disponía a desembarcar en la Casa de las Ideas para demostrar qué era capaz de
hacer con los hombres de Charles Xavier.
Los
mutantes son masacrados día a día por los Centinelas, unas robóticas creaciones
del gobierno diseñadas para eliminar al homo superior, la especie destinada a suplir al Homo
Sapiens en la evolución de la humanidad. En la otra esquina
del ring, el malvado mutante Magneto y su Hermandad de Mutantes le dan la
réplica a los ataques del gobierno realizando atentados con los que sembrar el pánico entre
los ya de por sí asustados Homo Sapiens. En medio de este cruento contexto,
Millar incluye en la historia al Profesor X, un poderoso mutante que lidera un
equipo de jóvenes, también mutantes, que defienden a ambos bandos de los
ataques del otro y luchan por el utópico sueño de paz entre ambas especies concebido por Charles
Xavier.
