A principio de la década de los 90, un extraño e inquietante remanso de paz había llegado a las colecciones del Caballero Oscuro, y su editor, Dennis O´Neil (quien ya había cumplido como tal en Batman: Año Uno o Batman: Una Muerte en la familia), sentía que las historias de Bruce Wayne y su entorno debían volver a recobrar intensidad y fiereza. Así que Dennis, y contando con los consejos de Peter Milligan, decidió que había llegado el momento de poner patas arriba el mundo de Murciélago.
Y con este fin debutó Bane en Batman: La Venganza de Bane, un villano creado por Chuck Dixon y Graham Nolan a semejanza del alter-ego de Bruce Wayne, ya que mezclaba su imponente fuerza física con una astuta y brillante mente estratega. Una vez finalizada La Venganza de Bane, quedaba revelada su condición de prólogo al servir como pistoletazo de salida a Knightfall, un ambicioso proyecto en el que todas las colecciones del Caballero Oscuro se conjurarían para mostrar el declive de este y su posterior destrucción a manos del más perfecto y cruel enemigo, Bane.
Esta saga narra el camino que le marca Bane al Caballero Oscuro para alcanzar su final a manos del de Santa Prisca. Pero, a diferencia del resto de sus enemigos, Bane no decide enfrentarse directamente contra el Guardián de Gotham, ya que antes estudiará cada uno de sus movimientos. Para ello, Bane cumple una de las mayores pesadillas de Batman al provocar un motín en Arkham que tiene como resultado la liberación de todos sus reclusos, los cuales corren hacia Gotham sumergiéndola en un caos.
Joker, el Acertijo, Espantapájaros, Killer Croc, Zsazs, Firefly, Hiedra Venenosa, el Ventrílocuo, el Sombrerero Loco, Amígdala, el Maníaco del Cine… Todos estos y algunos más regresan a las calles de Gotham aprovechando el descontrol total para retomar sus delictivas actividades. Un aluvión de criminales a los que el Caballero Oscuro deberá enfrentarse sin descanso alguno, a pesar de contar con la ayuda de Robin y Azrael, y que ocasionará el desgaste mental y físico de Batman. Mientras tanto, Bane aguarda desde la oscuridad a su momento para irrumpir en tan desoladora escena.






