Brian Michael Bendis llegó
a Marvel a comienzos de siglo y, junto a Mark Bagley, inauguró el Universo Ultimate con su versión definitiva de Spider-Man. Fruto del éxito de esta
colección, el guionista saltó al Universo Marvel tradicional, y desde entonces,
su peso en los grandes planes editoriales se ha visto incrementado con el paso del
tiempo. La disolución y posterior relanzamiento de los Vengadores, Dinastía de M, Secret War, Invasión
Secreta, Reinado Oscuro… Una larga lista de eventos y aventuras que llegaría a su final con la sustitución de Jonathan Hickman al frente de sus Vengadores. Así, el último gran evento de Bendis en esta Marvel claramente influienciada por sus guiones y su grupo vengador fue en el verano de 2013; Los
Vengadores: La Era de Ultrón.
Más
cerca que nunca de lograr su ansiado objetivo de aniquilación, Ultrón ha
sustituidos los rascacielos y avenidas de Nueva York por toneladas de escombros
y ha reducido a los seres humanos a su mínima expresión, salvándose únicamente
aquellos que se mantienen ocultos de los robots Ultrón que patrullan las calles.
A pesar de ello, una pequeña resistencia de superhéroes se encuentra guarecida
en un refugio oculto diseñado por el desaparecido Nick Furia para ocasiones de emergencia. Con el fin de sus días más cerca que nunca, esta última guarnición superhéroica se
verá obligada a salir de su escondite y ponerse en marcha para evitar la erradicación a manos de
Ultrón.
Este
es el contexto en el que arranca la trama de Bendis, un cruento plantel en el
que nuestros héroes tienen menos oportunidades de sobrevivir que nunca… Pero,
al poco tiempo de comenzar la aventura explorando la vida de los supervivientes en la Nueva York de Ultrón, Bendis realiza un rápido cambio de
planes que desplazará este apocalíptico contexto a un secundísimo plano en busca de nuevas oportunidades con las que alargar este evento.
Con dicho fin,
el guionista tirará de la imaginación de Claremont y Byrne al tomar una clara
influencia de X-Men: Días del Futuro Pasado para hacer de los viajes temporales y
sus consecuentes paradojas piezas claves en este cómic. Desviándose
completamente de lo que se anunciaba en el título del evento, el guionista
relega al olvido al villano Ultrón (aunque su presencia anterior
tampoco había sido de gran peso) para llevarnos a diferentes realidades y, una
vez allí, comenzar a plantear y desarrollar tramas secundarias que poco o nada
tienen que ver con la historia principal.




